martes, 30 de octubre de 2012

UN LINFEDEMA PARA LOS ALTARES

Aunque la ciencia nos pronostica para el futuro no muy lejano grandes avances hacia la resolución de las patologías linfáticas, hasta el momento no se conoce ningún tratamiento definitivo. Sorprendente es pues el siguiente hecho que en su día llamó la atención a nivel mundial.

El suceso ocurrió el 30 de abril del 2000 cuando por mediación del Papa Juan Pablo II, el Vaticano canoniza la Beata Sor Faustina reconociendo la curación sobrenatural de un linfedema. El caso de la norteamericana Maureen Digan, nacida con Linfedema Primario (Síndrome de Milroy), fue aceptado después del reconocimiento de 5 médicos especialistas y varios años de intensa investigación eclesiástica, como una curación inexplicable para la ciencia y milagrosa para la iglesia.  

Para más información sobre los protagonistas:
http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20000430_faustina_sp.html

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